Puertos de montaña de la Marina Baixa.
El mes de agosto va consumiendo sus días y abre paso a la época más esperada por los amantes de las dos ruedas. Septiembre es el mes estrella para el cicloturismo en la Costa Blanca. Durante estas semanas, el tráfico de la costa disminuye, el calor sofocante del verano cede frente a temperaturas ideales para el pedal y la luz del Levante acompaña jornadas memorables de pedaleo.
Si buscas un entrenamiento verdaderamente técnico y exigente, es momento de olvidar las rutas llanas del litoral. La comarca de la Marina Baixa esconde una red de carreteras de montaña que nada tiene que envidiar a los grandes pasos alpinos o pirenaicos. Septiembre es el mes por excelencia para el cicloturismo en la Marina Baixa gracias a sus condiciones meteorológicas idóneas y a la variedad de su orografía.
Para los ciclistas profesionales que preparan sus temporadas de otoño o los amateurs de nivel que desean ponerse a prueba, Camping Villasol se sitúa como el campamento base perfecto desde el que conquistar los míticos puertos de la zona.
Hablar de ciclismo en la comarca implica nombrar de forma obligatoria el Coll de Rates. Este puerto se ha convertido en una meca de peregrinación para ciclistas de todo el planeta y es habitual cruzarse en sus rampas con escuadras del World Tour realizando sus concentraciones de pretemporada o test de rendimiento.
El ascenso tradicional desde el entorno de la Marina Baixa a través de Callosa d’en Sarrià, Tàrbena y la mítica alineación de curvas enlaza un terreno sinuoso constante. Desde la vertiente de Parcent, el puerto oficial suma seis kilómetros y medio de ascensión con un desnivel medio que ronda el seis por ciento.
El estado del asfalto en este puerto es sencillamente impecable, lo que permite rodar con una fluidez máxima tanto al subir como al bajar. Las famosas curvas en herradura están perfectamente trazadas y ofrecen un peralte limpio. El ascenso al Coll de Rates se ha consolidado como el test de vatios de referencia para los equipos profesionales por la regularidad de sus pendientes.
Para aquellos que buscan un punto extra de exigencia, la prolongación hacia el tossal del radar suma tres kilómetros adicionales por una pista estrecha de asfalto rugoso con rampas que superan holgadamente el catorce por ciento. Una prueba no apta para desarrollos convencionales.
Si el Coll de Rates exige explosividad y cadencia constante, el Puerto de Confrides plantea un reto de resistencia y gestión de la energía. Cruzando el espectacular Valle de Guadalest por la carretera CV-70, este puerto asciende progresivamente hasta rozar los mil metros de altitud sobre el nivel del mar.
La ascensión acumula casi dieciocho kilómetros continuados de subida desde las inmediaciones de Polop. Aunque las pendientes medias se mantienen en cifras amables entre el cuatro y el cinco por ciento, la longitud del puerto y el cambio paulatino de temperatura conforme se gana altura convierten a Confrides en una subida de desgaste puro.
El asfalto alterna tramos anchos y bien peraltados en la zona media del valle con zonas más estrechas y bacheadas en las inmediaciones del pueblo de Confrides. Subir a Confrides exige regularidad en el ritmo y una excelente gestión del esfuerzo a lo largo de sus casi veinte kilómetros de ascensión continuada.
El descenso por la misma vertiente hacia la costa ofrece una oportunidad magnífica para trabajar la técnica de curva rápida en enlace. La sucesión de encadenados de radio amplio permite mantener inercias elevadas, exigiendo una técnica depurada de tumbar la bicicleta y fijar la mirada en la salida de la curva.
Entrenar en la Marina Baixa no solo consiste en acumular metros de desnivel positivo. La verdadera maestría del ciclista se demuestra en la capacidad para descender con fluidez, velocidad y seguridad por carreteras estrechas de montaña.
Puertos como el Alt de Tudons o el paso por el Puerto de la Carrasqueta exigen una concentración máxima en los descensos. Las condiciones de las carreteras comarcales en la zona combinan un firme seco con zonas de sombra bajo pinares donde la adherencia puede variar bruscamente.
Para abordar con éxito las curvas técnicas de estos descensos, es clave aplicar las pautas de conducción de alta montaña.
Tras acumular más de tres mil metros de desnivel en una jornada intensa por la montaña, las necesidades del ciclista cambian drásticamente. El descanso, la nutrición y el cuidado de la bicicleta pasan a ser las prioridades absolutas para garantizar la asimilación del entrenamiento.
Camping Villasol reúne todas las características que buscan los grupos de cicloturistas y atletas individuales. Su ubicación estratégica en Benidorm permite conectar en apenas cinco minutos con la red de carreteras secundarias hacia el interior, evitando los tramos urbanos congestionados.
Las opciones de alojamiento en amplias parcelas o en confortables bungalows climatizados ofrecen el espacio necesario para montar, ajustar y guardar las bicicletas de alta gama con total seguridad y comodidad.
Por otro lado, las instalaciones cuentan con zonas de piscina ideales para realizar protocolos de hidroterapia y crioterapia casera, ayudando a reducir la inflamación muscular y acelerar la recuperación de las piernas tras el esfuerzo acumulado en los puertos. Disponer de un espacio amplio para guardar el material deportivo y relajar la musculatura en la piscina resulta fundamental para afrontar varias jornadas de entrenamiento exigente.
La Marina Baixa se posiciona como uno de los mejores estadios al aire libre del mundo para la práctica del ciclismo en ruta. Sus puertos de montaña, el respeto de los conductores locales hacia el ciclista y una red viaria repleta de desafíos técnicos hacen de esta comarca un destino predilecto para quienes se toman el entrenamiento en serio.
Aprovechar el mes de septiembre para rodar por estas carreteras es la mejor inversión en forma física que puedes realizar antes del cambio de estación. Prepara tus desarrollos de montaña, revisa las presiones y convierte a Camping Villasol en tu punto de partida hacia las cumbres más emblemáticas de la Costa Blanca.
El cambio de estación transforma el paisaje del Levante mediterráneo y abre una ventana de…
Con la llegada del otoño, la atmósfera en la Costa Blanca se transforma radicalmente. El…
El mes de agosto es la época dorada para disfrutar de la libertad que ofrece…
El concepto de conciliación laboral y familiar ha cambiado por completo. Atrás quedaron los tiempos…
Con la llegada del otoño, miles de campistas del norte y centro de Europa inician…
Benidorm es el punto de partida ideal para quienes buscan algo más que sol y…